Jessica Liz: ‘La sinergia entre equipos de investigación cataliza el avance científico’

Jessica Liz: ‘La sinergia entre equipos de investigación cataliza el avance científico’

Entrevistamos a Jessica Liz, canaria formada en la Universidad de La Laguna y que nos relata su experiencia como investigadora en el Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC), asociado a la Universidad de Harvard.

 

Una médico canaria trabajando en Harvard. ¿Cómo ha sido la experiencia?

En pocas palabras, la experiencia ha sido extraordinaria. Durante la carrera de medicina, siempre tuve claro que quería proyectar mis estudios de posgrado hacia el ámbito internacional. En Estados Unidos, la investigación es una parte fundamental de la formación de los estudiantes universitarios, y es un requisito indispensable para ser competitivo.

Es por ello que decidí solicitar plaza como investigadora (o postdoc) en un laboratorio de Cardiología de uno de los Hospitales asociados a Harvard, el Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC). Como graduada de medicina en el extranjero, accedí a esta plaza a través de una organización que promueve los lazos de investigación con médicos alrededor del mundo, “International research initiative (IRI)”. Me entrevisté con investigadores del ámbito de la electrofisiología, en el cual estaba interesada, y comencé a trabajar en varios proyectos. He tenido la oportunidad de conocer a profesionales muy destacados en mi área que me han ayudado a convertirme en una mejor científica y profesional.

 

Centrándonos en tu trabajo en el Harvard Medical School ¿En qué materias has estado trabajando? ¿Cuáles crees que son los avances que suponen o supondrán una mejora más significativa para el sistema sanitario y, en última instancia, para los pacientes?

Durante mi estancia como postdoc en el BIDMC, he tenido la oportunidad de trabajar en el departamento de Electrofisiología, el cual fue dirigido durante muchos años por Marc Josephson. Como científico y cardiólogo, ha pasado a la historia por ser pionero en el tratamiento de taquicardias ventriculares a través del mapeo endocárdico dirigido por catéter. Su libro “Clinical Cardiac Electrophysiology: Techniques and Interpretations”, ha ayudado a sentar las bases de la electrofisiología intervencionista contemporánea y está considerado como la biblia de quienes se forman en este campo.

Para mi suerte, Jonathan Waks, uno de los cardiólogos que se formó con él, necesitaba un postdoc que le ayudara con sus proyectos de investigación. De esta manera comencé a colaborar en una cohorte multicéntrica que estudia la relación entre parámetros de heterogeneidad eléctrica del miocardio con taquicardias ventriculares sostenidas y riesgo de muerte súbita en pacientes que tienen defibriladores automáticos implantables (DAI).

Los DAI han demostrado mejorar la supervivencia en pacientes que sobreviven a un paro cardiaco y en pacientes con fracción de eyección ventricular reducida que tienen otros factores de riesgo. Sin embargo, las indicaciones para colocar el DAI, cuya intervención no sólo es costosa, sino que posee riesgos, no son suficientemente precisas.

Es por ello que con este estudio queremos validar el uso de una puntuación de riesgo novedosa que ha desarrollado este grupo de investigación. De esta manera sabríamos con mucha más precisión qué riesgo de arritmia ventricular sostenida (que puede llevar a una parada cardiocirculatoria) tendría un paciente al que estamos considerando colocarle un DAI. La intención es reducir la morbilidad y mortalidad asociada con las intervenciones innecesarias, y a su vez disminuir el alto coste sanitario.

 

¿Cuál es tu vínculo con la sanidad canaria? ¿Cómo contribuyes o crees que puedes contribuir a su desarrollo?

Mediante una formación universitaria de calidad, España ha colaborado durante décadas al avance de la ciencia a nivel mundial, no solo mediante proyectos de investigación nacionales, sino sobre todo mediante la colaboración con universidades de todo el mundo. Los científicos canarios no son menos, y muchos de ellos han sido estudiantes de doctorado y postdoctorado en diversas universidades americanas, algunos de ellos quedándose indefinidamente.

Un claro ejemplo en Canarias de colaboración internacional de estudiantes de doctorado y postdoctorado son los programas “Fostering Grads” y “Fostering Docs” iniciados por la organización ECUSA (españoles científicos en el mundo) en colaboración con la ULL (Universidad de La Laguna), que ya ha dado sus primeros frutos.

En el ámbito de la medicina, no obstante, no hay aún un claro sistema a través del cual se promueva que los estudiantes de medicina o médicos recién graduados puedan desarrollar estancias de investigación de al menos un año en el extranjero de manera que esto pueda acoplarse al sistema MIR. Dado que la opción MIR suele ser la más elegida por los graduados de medicina en España, sería interesante establecer vías para que ambos proyectos fueran compatibles. Es por este motivo que he estado últimamente interesada en diseñar un proyecto de este tipo en conjunto con la ULL y ECUSA, para poder ofrecer una vía específica para desarrollar parte de la formación en Estados Unidos.

 

¿Qué grado de importancia crees que tiene para el ámbito sanitario el intercambio de conocimiento entre ‘colegas’ de diferentes sectores?

Ha sido gracias en parte a mi experiencia en Boston, que he podido comprobar como el mundo biomédico de hoy en día se beneficia enormemente de la colaboración entre expertos en diferentes ámbitos, como la biotecnología, estadística, biología, medicina o química. Esto facilita la sinergia dentro de los equipos de investigación, y cataliza de manera extraordinaria los avances científicos.

Asimismo, la facilidad para la colaboración entre instituciones (universidades, hospitales, empresas farmacéuticas y empresas biotecnológicas), ha dado resultado al crecimiento científico exponencial del área de Boston con un impacto económico muy positivo convirtiéndolo en la región biotecnológica más importante de Estados Unidos.

 

¿Cuáles crees que son los retos de futuro del sector de la salud? ¿Crees que la tecnología está lo suficientemente integrada en esta área y que se saca partido de su potencial a la hora de ayudar al desarrollo de la sanidad? 

En mi opinión uno de los retos principales del sector de la salud hoy en día es conseguir acercar a la medicina cotidiana los avances científicos del laboratorio de una manera suficientemente rápida y segura para que la comunidad pueda beneficiarse en tiempo real de estos avances. Esta área de la ciencia médica se materializa en la denominada investigación traslacional, un espacio altamente multidisciplinar y colaborativo cuyo lema o propósito es “bench-to-bedside”, del laboratorio a la cama del paciente y viceversa. 

Tras identificar la importancia de este campo, plataformas gubernamentales como los Institutos Nacionales de la Salud (NIH en sus siglas en inglés) en Estados Unidos, o la Comisión Europea, han llevado a cabo una inversión económica considerable que ha permitido materializar algunas de estas propuestas en el campo biomédico. Una de las principales premisas es la necesaria colaboración entre investigadores (y por lo tanto Universidades) y personal médico (Hospitales), utilizando tecnología puntera y herramientas de análisis de datos para acelerar el proceso que supone trasladar un descubrimiento científico a la cama del paciente. Para poder promover este tipo de avances en los últimos años se han creado organizaciones, como la Sociedad Europea para la Medicina Traslacional (o EUSTM en sus siglas en inglés) cuya finalidad es impulsar la investigación y el desarrollo de manera novedosa y asequible de herramientas de diagnóstico y tratamientos para enfermedades que afectan a la comunidad global. Muchas universidades españolas a su vez, como la Universidad de Barcelona o la Universidad Complutense de Madrid, han comenzado a ofrecer cursos de máster y doctorado en medicina traslacional.

Tras más de una década de evolución, es importante analizar dos principales áreas de mejora en este campo: la existencia de factores que imposibilitan que descubrimientos en el laboratorio sean probados en el mundo clínico, y en segundo lugar la existencia de hechos que previenen que intervenciones validadas sean llevadas a la práctica médica.

 

En referencia a ‘Red Sanidad Canaria’, ¿cómo has conocido el proyecto? ¿Qué opinión te merece?

El proyecto ‘Red Sanitaria Canaria’ lo he conocido a través de la plataforma LinkedIn, y me ha parecido una propuesta muy interesante para poder crear una red de conexiones entre profesionales de la salud que hayan tenido alguna relación con la sanidad pública en Canarias y que a su vez cuenten con experiencia y/o formación internacional.

Hoy en día existe una gran cantidad de proyectos de investigación clínica y de mejora de la calidad sanitaria que se llevan a cabo en diversas universidades que serían aplicables a nuestro sistema de salud en Canarias y viceversa.

No obstante, es probable que no siempre seamos conscientes de ello hasta que alcanzamos a tener una visión interna gracias a un contacto y un intercambio de ideas. Es por ello que es imprescindible divulgar y promover este proyecto estableciendo conexiones entre profesionales canarios locales y los que ejercen en el extranjero, para ampliar nuestro punto de mira y creernos capaces de aspirar siempre a metas más competitivas.

 

Por último, ¿hay algo que te gustaría comentarnos que no te hayamos preguntado?

Quería por último aprovechar la oportunidad para reconocer el esfuerzo de todas las personas que están detrás de ‘Red Canaria Sanitaria’ sin las cuales este proyecto no sería posible, y a su vez agradecerles el haberme ofrecido este espacio para compartir mis experiencias.

Puede parecer una tarea simple, pero establecer una red de conexiones entre profesionales de diferentes campos que pongan en marcha un proyecto, a veces es tan difícil o tan sencillo como poner en contacto a las personas adecuadas y añadir una pizca de motivación a la ecuación.

Para sintetizar estas ideas, no se me ocurre mejor manera que finalizar parafraseando a Julio Mayol, catedrático de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid y director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, durante el acto de presentación de ‘Red Sanitaria Canaria’: “Aprender fuera, innovar dentro”. ¡Olé y olé!

15/05/2019